El mundo publicitario se basa, entre otras cuestiones, en generarle a la gente la necesidad de adquisición de un producto y, que al querer hacerlo, elijas el de ellos. Es decir, el que se está publicitando.
Entre miles de cosas que se juegan a la hora de elección de un producto, una principal es la confianza de la marca, el respaldo. Las marcas con años de trayectoria en el mercado muchas veces son inigualables, así cómo también está la tentación de probar las nuevas.
“Sí yo tuviera un supermercado tendría tres góndolas con lo esencial, ¿no se para qué tanta cosa?” me dijo un día papá, que no es renegado sino… “práctico”. ¡Ojo!Le encanta probar cosas nuevas, pero en el ámbito de lo comestible y creería que unicamente cuando se va de viaje. Digamos que es un hombre conservador en su vida normal, en el día a día, creo que si fuera por él mi hermano seguiría usando colonia Paco. Gracias a Dios se fue a estudiar y se elige sus propios perfumes.
Papá dicta desde la cocina mientras abre y cierra las puertas de la heladera y las alacenas a ver que falta y yo escribo. “Paladini” grita y yo pregunto “paladini ¿qué?”, “qué hay que comprar paladini nena”. Papá siempre nos dice nena a mi hermana y a mí, a veces nos dice gato amarillo o piojo amarillo (tierno). “¿no sabes lo qué es paladín?, una empresa años de trayectoria y los mejores productos” me da cátedra pá con la cabeza en la canasta de las verduras a ver cuantas hay y de qué. Alguien en el sillón grande de la empresa Paladini debe estar diciendo “excelente” como el señor Burns de los Simpson moviendo las manos. “Sí pa, ya se qué es, pero que cosa de Paladini vas a comprar” comento. “Lo que haya” contesta. Escribo y sigue “Serenísima”.
Esta vez no pregunto porque el señor Mastellone es muy mayor y tiene una historia muy larga. Se asoma y me dice “leche ¿sabes, no?”. “Sí papi, pero ¿sería más fácil poner el nombre del producto que la marca?” expreso. Papá contesta “Puede ser, pero esta es mi lista del súper y después sino me marean las otras marcas y yo me quiero ir rápido del súper y no se que elegir”.
Debo confesar que me dio tanta ternura que hice fuerza para no reírme y llorar a la vez. Terminamos la lista, parece un recuento de clientes de una de las grandes empresas publicitarias del país.
Lista del súper de papá:
-Paladini (hamburguesas, chorizos, salchichas)
- Serenísima (leche, yogur)
- Plusbelle (Porque ya Inecto dejo de salir)
- Federal (jabón en pan)
- Odol (pasta deltal)
- Chester algo (gomina)
- Ariel (Porque lo dice la etiqueta del lavarropas pero estamos trabajando en comprender que cualquier jabón puede ir igual)
- Preguntar por cable USB para la cámara (Eso sí, la tecno la maneja al pelo)
Después que salimos del súper, dónde no quiere comprar pan porque “el pan se compra en panadería”, siempre mira para la esquina de Castresana y me dice “que galletas por dios!, eso era pan! Y galletitas en lata”. Me da nostalgia pensar que será lo que yo extrañe cuando tenga su edad, ya me pasó con los helados Gran Plaza.
0 la rockearon:
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